martes, 18 de diciembre de 2007

EN LA PLAZA DE LA PRIMAVERA

Para D.

...Y la llevas a la plaza de la primavera
donde los héroes de la vida
venden y lustran zapatos, descalzos.

Bajo un gran árbol,
sentado en una banca,
le hablas de una época
donde las canciones
guardaban los secretos
de las lágrimas estruendosas.

Le dices: hoy no entré a clase de inglés
porque sólo deseo oir
tu susurro de alfiler.

Y allí estás: sentado,
donde la luz es tenue
y las palabras llueven
y hieren como dagas de cristal.

Se oyen pasos y voces
como las piedras
en el río intemporal
donde tus pequeñísimos pies
lavan sus heridas.

¿Quién contará sus duendes entristecidos
o sus hadas con alas cortadas por el hastío?

¿Quién identificará a sus muertos
fuera de escena?

¿Quién gritará con su primer disparo
una salvaje canción de amor?

Se convoca guerrillero a esta fiesta de dolor
en una pequeña plaza de la primavera,
al Sur, donde los héroes venden sus brazos
y caminan descalzos
y lavan sus heridas
en el río intemporal.