miércoles, 30 de noviembre de 2011

CONDENA

Estoy condenado al sedentarismo y a la virtual desaparición. Sentado, frente a la pc, he optado por escribir mis memorias sin la menor idea de lo que vendrá. Converso con un amigo, que ha decidido enviarme fotografías, y me pide que le ayude a elegir una para la portada de su libro de poemas. Él dice que ya está enviándome las fotos, pero no veo nada. Me repite que sí, pero las imágenes no aparecen en la ventana. Momentos después él aparece como desconectado. ¡Qué extraño es todo esto! ¿Fue él quien desapareció o fui yo?

(Es un hecho real)

sábado, 1 de octubre de 2011

EN NUESTROS OJOS

El gato juega con su amada luna
como a un ovillo pelotea
por instantes la cubre y
un amor inunda la ciudad.

Los vidrios de las ventanas estallan
las luciérnagas se confunden
con los ojos del cielo.

Nadie puede ocultar sus bebidas
sus lomos de lluvia
sus flamígeras manos
sus palmas de niebla.

Los mendigos se cubren con el color de las flores
una pequeña carretera contempla la caída de
2
cuerpos.

In our eyes
the night flies.

sábado, 6 de agosto de 2011

LA PUERTA DE LA HABITACION EN SOMBRAS


La puerta de la habitación en sombras

Estira su brazo misterioso

Viste un traje largo

Semejante a la noche sin estrellas

Las costuras de su boca brillan

No obstante sus ojos disparan

Palabras inesperadas espléndidas

En los calvarios

Por su piel comprendemos la violencia

Sobre aquel caminante desaliñado

Que llegó en silencio e inequívoco

Se adentró en la habitación

Y la carne fría tiembla.

Bufón de ultratumba no te olvides

No dejes de llevarte la locura de las horas

El sueño lastimero los rostros incoloros

Acércate a la puerta en luz de la memoria

Con tu huella de anillo azul en tu dedo

Embellece este ritual de camas vacías.

miércoles, 27 de julio de 2011

JUAN (HOMENAJE A UN PERUANO ANONIMO COMO TANTOS)

No sé qué le pasó a Juan. Ayer vomitaba sangre. Tenía los ojos enrojecidos de ira, y fumaba ocho cajetillas al día para quitarse el stress. Dicen que perdió su trabajo, que el camino a casa lo descubrió con los bolsillos vacíos, dicen también que ya sólo le quedaba la muerte. Todo se había reducido a nada, y así era imposible continuar.
¡Cuánta ironía en aquel hombre pequeño! ¡Cuántos problemas en un solo hombre! Una hormiguita obrera -sin chamba- con gorra proletaria para protegerse del sol, con manos callosas y la piel rugosa tan rasposa como su voz.

No pudo más. Hierba mala nunca muere. Pero tú, Juan, debiste ser como ellos, como tus empleadores de saco y corbata, como esas hierbas que aunque caen en el peor terreno siguen vivas; seguro que así nunca hubieras sido derrotado por la vida. Sin embargo, tú eras buena hierba, un hombre con mayúsculas. La vida se ha hecho para los más voraces, los más salvajes. Tú nunca habrías llegado a ser un gobernante, para eso te faltaba volver a nacer con la malicia que es el sello y marca registrada de ellos. Por eso viven, por eso son reelegidos a diestra y siniestra, por eso abultan sus cuentas bancarias como el buche de palomas tragamonedas. Juan, la vida no te benefició como a otros. Tú no tenías carné de simpatía. A ti las cosas no te llegaron fáciles, y nunca te llegaron. Juan, tú no tenías un nombre rimbombante. Tu vida ya era insufrible: habías llegado a tu última resistencia. Tu cuerpo no podía más.

Ayer, antes de salir de casa para encontrarse con la muerte -como en familia-, Juan eligió una tijera, quizá para cortar sus días. A los pies de su cama, sobre una mancha roja, yacía un papel recortado con una forma similar al país de las maravillas que sólo podía ver en sus sueños; pero que en el intento sólo pudo parecerse a un país como éste.

miércoles, 20 de julio de 2011

EN UNA GOTA



En una gota el mundo llora

desde las hojas de la vida muestra su tristeza líquida

su llanto celeste su agua despilfarrada

su monumento de dolor y cae

cae ante nuestros ojos desquiciados

ante nuestras manos exiliadas

ante nuestras bocas carcomidas por la sed

y la angustia del no saber qué hacer ni a dónde ir

para curar esa herida cristalina

nos inmoviliza y aturde

porque la tierra en una gota llora

se llora por nosotros pecadores

a la hora de su muerte y no podemos hacer nada

sino destaparnos la consciencia

y recibirla en las cuencas de nuestros ojos

secos como guijarros y exactos como una tumba

de piel y huesos que se abre ante ella.

Walter Toscano

C.G.

Miércoles, 2011-02-23

13:15 p.m

sábado, 1 de enero de 2011

DE BREVEDADES Y SILENCIOS (POEMAS CORTOS)


I
Ahí estaba ella
Arcilla pura el cuerpo
Miel los labios y los ojos.
Su breve circunstancia
En una máquina interrogada
El pulso sumergido en la pantalla
El desconocido poeta sin laureles
La respuesta naufragando en impaciencia.

II
Es una pena que nos fusilen
Como a pájaros salvajes
Derretidos por el fuego
De sus bocas.

Ya no hay bulla:
La alegre bulla de la vida.
¡Es una gran pena!

La vejez nos coge inconfesados.