miércoles, 30 de noviembre de 2011

CONDENA

Estoy condenado al sedentarismo y a la virtual desaparición. Sentado, frente a la pc, he optado por escribir mis memorias sin la menor idea de lo que vendrá. Converso con un amigo, que ha decidido enviarme fotografías, y me pide que le ayude a elegir una para la portada de su libro de poemas. Él dice que ya está enviándome las fotos, pero no veo nada. Me repite que sí, pero las imágenes no aparecen en la ventana. Momentos después él aparece como desconectado. ¡Qué extraño es todo esto! ¿Fue él quien desapareció o fui yo?

(Es un hecho real)

8 comentarios:

Marita dijo...

A mí me ha pasado lo mismo y me he sentido igual o peor... en mi caso les sugiero a mis amigos que lean y comenten mi blog, pero no lo hacen porque están ocupados en tantísimas cosas menos importantes que una lectura...

Marita dijo...

A mí me ha pasado lo mismo y me he sentido igual o peor... en mi caso les sugiero a mis amigos que lean y comenten mi blog, pero no lo hacen porque están ocupados en tantísimas cosas menos importantes que una lectura...

Marita dijo...

Creo que comenté dos veces, borre uno porfa. Hasta la próxima posteada. Saludos.

WALTER TOSCANO dijo...

jajaja... No te preocupes, Marita. Dejémosle así. Y tienes razón, hay tantas cosas más interesantes en la vida, sin embargo la gente prefiere pasar el tiempo en cosas menores. Un abrazo. Tienes Facebook?

Marita dijo...

No, no tengo, pronto tal vez me haga uno. Saludos!
Pd.: vaya a leer lamosscaazul.blogspot.com :)

Vitín dijo...

Fuiste tu quien desapareciste, Toscano. Muchas veces sueles ser etéreo y no darte cuenta.

WALTER TOSCANO dijo...

En cuanto tengas me avisas, Marita. Un abrazo. Estaré leyéndote.

WALTER TOSCANO dijo...

Pues es posible que tengas toda la razón, Víctor. Suele pasarme a menudo. Un abrazo!