sábado, 1 de enero de 2011

DE BREVEDADES Y SILENCIOS (POEMAS CORTOS)


I
Ahí estaba ella
Arcilla pura el cuerpo
Miel los labios y los ojos.
Su breve circunstancia
En una máquina interrogada
El pulso sumergido en la pantalla
El desconocido poeta sin laureles
La respuesta naufragando en impaciencia.

II
Es una pena que nos fusilen
Como a pájaros salvajes
Derretidos por el fuego
De sus bocas.

Ya no hay bulla:
La alegre bulla de la vida.
¡Es una gran pena!

La vejez nos coge inconfesados.