miércoles, 30 de noviembre de 2011

CONDENA

Estoy condenado al sedentarismo y a la virtual desaparición. Sentado, frente a la pc, he optado por escribir mis memorias sin la menor idea de lo que vendrá. Converso con un amigo, que ha decidido enviarme fotografías, y me pide que le ayude a elegir una para la portada de su libro de poemas. Él dice que ya está enviándome las fotos, pero no veo nada. Me repite que sí, pero las imágenes no aparecen en la ventana. Momentos después él aparece como desconectado. ¡Qué extraño es todo esto! ¿Fue él quien desapareció o fui yo?

(Es un hecho real)