jueves, 26 de septiembre de 2013

NO IMPORTA MI NOMBRE



No importa mi nombre. Soy uno de tantos presos que tropezaron con la vida. Pero ahora estoy ante ti porque alguien me permitió estar fuera mientras duren tus ojos en los míos. El fotógrafo me dio dos cajetillas de cigarros para convencerme.
Me ves frunciendo el ceño, las arrugas han marcado mi frente como estos fierros añosos sellan mi piel desnuda y marchita bajo sombras; tengo la misma mirada y la boca entristecidas desde el infausto día que los cazadores furtivos me atraparon, aquel día que quiero olvidar y no puedo. Crees escribir una parte de mi vida, pero ignoras mi nombre y poco te importa saberlo. Si lo supieras, tu cuento no existiría.

Walter Toscano
C. G. - Agosto de 2013.

miércoles, 19 de junio de 2013

POEMA EN SILENCIO PARA MI PADRE

 Para mi padre Manuel

Padre
ante ti el silencio grita tu primera sílaba
y el eco se repite en mi infancia
cuando tus enormes manos cogían las mías
entonces te veía correr tras una pelota encendida
patearla sin piedad y me mirabas de reojo luego de tu grito de gol
yo te sonreía orgulloso de tu figura –difuminada entre el polvo-
alzando los brazos el puño la sonrisa en el pecho.
Pero los años ocultaron tus gritos y tu silencio se oye más fuerte ahora
y mis manos que tú llevabas no pueden sino temblar
ante la hoja en blanco porque presentarte ante los lectores
con tan poca tinta y con tanto nudo atascado en la garganta
que no puede pasar como pasaron los años
sería exponer en letras disueltas tu cuerpo emplumado.

Entonces hablo de tu silencio que es igual al mío
la misma sombra en la sonrisa
el mismo fragor en la voz
los mismos pasos aislados
la misma fragilidad a pesar de nuestras generaciones.
Hablo de tu silencio y sólo puedo escribir...
…sólo puedo escribir S I L E N C I O
entre el silencio de tus manos y las mías.

Walter Toscano.
Casa Grande, domingo 16 de junio de 2013.
03:42 a.m.

lunes, 6 de mayo de 2013

LOS ÁNGELES DE ANDRÉS ELOY BLANCO

En homenaje al poeta venezolano Andrés Eloy Blanco


En el lienzo del albo cielo
hay angelitos negros
porque Andrés Eloy Blanco
con irónico apellido pintó serafines
envueltos en tinta prieta
y en aquellos ojitos brillan –cual estrellas-
la bondad de nuestros pueblos.

En la paleta del poeta conviven todos los colores
y los ángeles del blanco al negro -en tonal escala-
son teñidos con nocturnas plumas
y vestidos con giraluna girasol giravida
porque el pecho del poeta arroja
grilletes y jaulas liberadas
y todo se alza en perfecto vuelo.

El hambre saciarás con las estrellas de los ojos
de querubines bañados en la noche –tinta del poeta-
y dardos de oscura luz caerán en la tierra
cual pájaros de luto en fiesta de la vida
y no habrá hambre en nuestros corazones
tampoco palidez de la muerte en el albo cielo.

Walter Toscano
Casa Grande, 30 de abril de 2013.

miércoles, 17 de abril de 2013

TRAVESÍA



Uno a uno decidieron escapar de aquella invasión fluvial, de aquella estratagema del tiempo que les arrebataba parte de sus vidas; tomaron los remos y subieron a sus barcas. Habían iniciado la aventura con llantos infantiles. Pronto se descubrieron ancianos retratados en el ondeante espejo líquido y resolvieron descansar entre la ausencia de casas de madera. La lluvia, ya descorrida, mostraba un cielo cuasi albo. Luego de mirarse extrañados, sin emitir palabra alguna, continuaron su travesía aguas arriba ignorando si remaban por río o por cielo.

Walter Toscano
Casa Grande, marzo de 2013.

FIGURAS

No sé, murmura Sofía compungida. Ha leído una carta enviada por su novio. No sabe si estrujar el papel o guardarlo bajo el colchón. Mira fijamente el fondo del tacho de basura, se retracta; prefiere creer que todo no es más que una crueldad del tiempo donde las personas son juguetes enfrentándose unos a otros sin llegar a lastimarse el corazón. Camina hacia su habitación y toma una tijera. No obstante, la nostalgia que la asalta por la espalda como un tijeretazo mortal, la impulsa a recortar dos figuras cogidas de la mano. Finalmente las parte en dos.

Walter Toscano
Casa Grande, finales de marzo de 2013.

lunes, 11 de marzo de 2013

EQUALITY FILM


En la prehisteria, bajo la luz de la luna, la mujer procreó al hombre. Éste, para estar a la par, se convirtió en pro-creativo; y con el dibujo, la pintura y finalmente con el cine le devolvió el favor.
Desde entonces, hundidos bajo la sombra y en butacas, el hombre y la mujer aman sus latidos de veinte cuadros por segundo.


Walter Toscano.
Casa Grande, lunes, 11 de marzo de 2013.

domingo, 10 de marzo de 2013

DIBUJANTE SUICIDA


Una breve línea no era suficiente. Trazó una curva y dio varias vueltas de campana.

Walter Toscano.
Casa Grande, domingo, 10 de marzo de 2013.

miércoles, 20 de febrero de 2013

HORMIGAS II

¿Por qué con tanto apuro las hormigas tocan entre sí sus bocas? ¿Algún trozo de alimento comparten con sutiles besos? Yo las observo, desde mi cama, transitar apresuradas y sin pausa. Una gran línea zigzagueante atraviesa el cielo raso de mi habitación de puerta a ventana externa. ¿Qué deliciosa comida alberga mi cuarto sin que yo lo sepa? Intentaré descubrir el origen de sus movimientos. Sin embargo ya es hora de la cena y mi estómago hormiguea de hambre.

Hoy contaré menos hormigas antes de dormir.

Walter Toscano
Casa Grande, miércoles 20 de febrero de 2013.

jueves, 7 de febrero de 2013

EL SILENCIO


Yo te doy mi silencio. Tú me das tu oscura crueldad. Ambos nos damos lo mismo. 
El silencio penetra la noche. 
 
Casa Grande, jueves, 07 de febrero de 2013.

miércoles, 9 de enero de 2013

MI PADRE II


A Manuel J. A. M., mi eterno superhéroe


Cuando niño, Superman tenía el inmutable rostro de mi padre. Batman y Spiderman, bajo sus máscaras o trajes de ave e insecto, ocultaban la rígida figura de quien, junto a mi madre, me obsequió lo único valioso que poseo, la vida.
Cierto día, ya lejano, en los albores de mi infancia, donde todo parece posible, emularía el maravilloso vuelo de los superhéroes con una imaginaria capa a mis espaldas; desde una ventana decidí emprender el más alto vuelo jamás realizado.
Aquel día comprendí, luego de una caída estrepitosa y luxación de mi muñeca derecha, que no podrían existir dos Superman al mismo tiempo, ni mi fortaleza compararse -por asomo siquiera– con la de papá.
Ya convencido de mi imposibilidad para las acrobacias en el aire y, sin tener la misma fortaleza de mis admirados personajes y con un brazo mal recompuesto, me adentré con mayor decisión en el también fantástico mundo del dibujo. Mi poder no estaría, por supuesto, en la fortaleza de mi cuerpo sino en la potencia de mi mente.
 A mi padre, con el tiempo, le he visto cuatro o cinco veces debilitados sus poderes y, en cada año que pasa y con mi niñez lejana, dejo de creer en la sobrehumana fuerza de papá al ver impregnado en su rostro y cuerpo las crueles marcas del tiempo. Pero, a pesar de las décadas transcurridas, de aquel Superman de mis primeros años aún permanece el rulo sobre su frente y el gran poder de su corazón.

Walter Toscano.
Casa Grande, miércoles, 09 de enero de 2013.