sábado, 29 de marzo de 2014

BOTELLA, PAPEL Y VINO




En nuestro pequeño pero confortable departamento, entre una extensa charla con Josefina, mi esposa española a quien conocí durante su paseo por Perú en el verano de 2004, algo rompió nuestras voces. En ese preciso instante estaba bebiendo un vino de una prestigiosa bodega de Navarra. Sonó el teléfono, ella contestó y, dándome el aparato, me dijo que su madre deseaba hablar conmigo acerca de una botella con un mensaje dentro que yo le había enviado. Al oír, por el auricular, la entrecortada voz de doña María, con desesperación me informó que aquella botella había desaparecido; sin embargo ella aún conservaba el papel cuyas  letras se habían decolorado gradualmente, mientras leía el mensaje, hasta volverse blanco. Lo que me dijo me heló la piel. Miré de reojo la botella que descansaba en el velador, y podría afirmar que era la misma botella donde puse aquel mensaje que mi suegra había  leído hasta quedarse boquiabierta y con el papel pálido entre las manos. Josefina, en completo mutismo, contemplaba mi sudoración y nerviosismo, y sin saber por qué ni cómo acentuábanse con mayor profundidad las arrugas de su rostro al comunicarle la misteriosa conversación con su madre. No voy a revelar lo que escribí en el papel, pero puedo asegurar que lo que mi suegra leyó fueron palabras que mi esposa hubiera querido guardar en secreto entre sus venas y bajo la lividez de su piel o en un trozo de papel dentro de una botella. Nada importaba ahora. Tomé la botella y bebí otro sorbo. Un hilo de sangre recorrió mi blanca camisa.

Walter Toscano
2014

2 comentarios:

Myriam Jara dijo...

Un relato más que intrigante, perfecto, y muy bien construido. Lástima que me dejaste con la espina de esas palabras que no se pueden decir... Tiempo sin visitarte, Walter, pero hoy me dio por venir por aquí y vaya que me dio gusto. Espero que te encuentres muy bien. Un abrazo. No te olvido.

WALTER TOSCANO dijo...

Muy agradecido por tu grata visita, Myriam. No demores en volver al facebook. Un abrazo grande a la distancia.